viernes, 26 de septiembre de 2008

Tu Corazón

Me importa tu corazón
aun más que el mío
Nunca supe de latidos
ni de soplos
Me acerco a tu pecho
estás dormido
oxigenando esos sueños
chiquititos.

Para mi pequeño Juan David, de mamá.

Apología de la envidia

Ya sé que es uno de los pecados capitales, pero a final de cuentas, se supone que Dios detesta al pecado, no al pecador. Pero es que uno no ...