Me importa tu corazón
aun más que el mío
Nunca supe de latidos
ni de soplos
Me acerco a tu pecho
estás dormido
oxigenando esos sueños
chiquititos.
Para mi pequeño Juan David, de mamá.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Apología de la envidia
Ya sé que es uno de los pecados capitales, pero a final de cuentas, se supone que Dios detesta al pecado, no al pecador. Pero es que uno no ...
-
Por: Klenya Morales Aunque quisiera más garantías de salud y vida, no cambiaría ni por un segundo aquel aterrizaje del 18 de abril de 1975. ...
-
No admito que se pueda destruir la unión fiel de dos almas. No es amor el amor que no logra subsistir o se amengua al herirle el desamor. El...
-
Hace unos días celebré con auténtica felicidad que mi hijo menor comenzara a andar en bicicleta sin rueditas . Entre caídas, raspones y su...