Ni otoño, ni primavera.
Desnuda de intentos
renuncia a su estilo
ha muerto una idea.
Discuten, se gritan, sueñan
de geometría y misterios
ya no le queda más
que acariciar sus huellas.
De botellas vacías
y de cafés mal hechos
tuvo mejores vidas
bajo peores techos.
La piel húmeda, fría
pies pequeños, lágrimas rosa
castigo seguro
llueven las primeras gotas.
Ajena a cada paisaje
llanuras desesperantes
soledades y pecados
ocultos en su equipaje.
miércoles, 19 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
De cómo llegamos hasta aquí
Por: @KlenyaMorales Estábamos en el patio de la casa de mis padres en David, una de esas míticas tardes de calor que todo el mundo nos ach...
-
En manos de Dios. Los doctores decidieron hacer la cesárea hoy, por mis dolores de cabeza. Con la mente fría y sin creermelo. Sí pueden leer...
No hay comentarios:
Publicar un comentario