Once lunas han crecido entre nosotros
y hemos muerto un poco cada noche.
Gritas y soy. Oyes y vuelo.
Sé que hay otros bronces y otros oros y otras tardes
de dolores, de sales y de miedos.
Tú respiras y eres y eso es suficiente.
Once lunas. Lates.
Héroe, herida y verso.
A mi JD
sábado, 4 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tan poca vida: un viaje hasta los límites del dolor
Creo que no estoy sola. He visto varias reseñas que se quejan del exceso de páginas al principio de la obra. Compré el libro el 3 de marzo d...
-
En manos de Dios. Los doctores decidieron hacer la cesárea hoy, por mis dolores de cabeza. Con la mente fría y sin creermelo. Sí pueden leer...
No hay comentarios:
Publicar un comentario