Ir al contenido principal

Entradas

Procrastinación

Procrastinación
Siempre hay algo que es más importante que lo importante. O que es menos importante que lo importante pero es necesario para que puedas hacer lo importante. Los seres humanos como yo, somos artistas en el arte de procrastinar. En postergar. En dejar para después. Sólo funcionamos cuando nos presionan, cuando colocan una fecha tope para entregar lo que quiera que sea que tenemos que hacer. Y lo peor que le puede pasar a un procrastinador, es su curiosidad por el mundo. Siempre hay un libro que leer para inspirarse y poder elevar el nivel. Siempre hay un playlist que hay que crear para crear el ambiente perfecto para ponerse a trabajar. Vienen los Óscares y hay que ver todas las películas para poder criticar con ganas la premiación. Siempre hay una gaveta que ordenar, un rincón que adecentar, una mejor manera de hacer algo que ya estaba hecho. Siempre hay algo perdido, una banalidad, una receta, un status de Facebook que compartir. Un tema de Twitter en el que hay que op…
Entradas recientes

La resistencia

Cuando se publicó la primera edición de este libro de Ernesto Sabato, la tecnología de las comunicaciones aún no alcanzaba las alturas a las que estamos volando hoy día. Él básicamente se estaba quejando de la televisión y de los e-mails. Si Sabato resucitara y viera en lo que nos hemos convertido, se volvería a morir. Estoy segura. Ya en aquel tiempo, el tímido filósofo decía que "Al ser humano se le están cerrando los sentidos, cada vez requiere más intensidad, como los sordos". En estos días, la rabia dura siete días. El ridículo dura siete días. El duelo dura siete días. Te levantas y te acuestas no sin antes asegurarte que no te queda ningún whassap pendiente por revisar.  Si no viste el último meme viral del día te sentirás fuera de lugar. Ruegas que haya algún globito rojo bajo el logo de Facebook, que la gente te haya dado like. Un nuevo follower en Twitter es todo un momento emocionante. Y cuando estamos con gente de carne y hueso, pues seguimos pendientes de…

Ser chiricano

En casa hay una eterna tiradera de puyas sobre quiénes somos chiricanos y quiénes no. Mis padres son chiricanos y yo nací en el Hospital Regional. Mi cédula es 4 y soy tan orgullosa de mi origen, que realmente a veces soy insoportable. Mi esposo es cédula 8, pero tiene una madre 100% chiricana. De esta suma de tres abuelos chiricanos, se supone que donde quiera que nacieran mis hijos, que fue en la ciudad de Panamá, ambos tienen un derecho de sangre chiricana de un 75%. El otro 25% es de mi suegro.
Pero mis pequeños no nacieron a las faldas del Volcán Barú ni tienen una cédula que comience con 4.  Me da mucho miedo que al crecer quieran desvincularse de su origen, y que lleguen a decir, que ellos no son chiricanos, como lo dicen muchas personas.
Por otro lado conozco personas que se han metido tanto en el tejido social de nuestra provincia y que se la pasan haciendo cosas lindas por Chiriquí, que siento que se han ganado a pulso el pertenecer a esta pequeña ¨nación¨ dentr…

Lo que cuesta una columna

La revista tiene que salir cuanto antes. Es la edición de X aniversario. Debe estar lista para la Feria. Como siempre no puede faltar mi Esquina del Triskel, porque si no la mando, eventualmente me quitarán mi espacio fijo. Y eso no puede pasar. Así que me lleno de motivos y enciendo mi música y mi laptop. Pero Lucas baja la escalera todo espelucao y pegando gritos de histeria. "Mamaaaá, mamaaaá" y gruesas lágrimas bajan por sus mejillas desde sus ojos chinitos. Mientras corro hacia él con los brazos abiertos escucho que alguien abre la puerta de la nevera y el inconfundible ruido de cubitos de hielo cayendo sobre el piso me alertan de que prácticamente ha granizado dentro de mi cocina: Cutín adora jugar con hielo. Así que con el brazo que me queda libre (porque Lucas quiere estar en brazos) me abalanzo sobre Cutín para que no siga haciendo desastres). Escucho que tocan la puerta: es el jefe de garantías de mi barriada que viene a hacer unas pruebas de voltaje.  Detr…

De renuncias, amores y béisbol

Nunca entendí muy bien las razones por las que papá dejó de ser parte del Equipo Mayor Béisbol de Chiriquí. Hasta ahora que tengo mis propios hijos. Uno hace todo por ellos. Lo que sea. Y es que la vida es una carrera entre hacer los sueños realidad y encarar responsabilidades. No se puede hacer todo lo que uno quiere todo el tiempo y hacerlo bien hecho. Hay que sacrificar cosas. Y creo que papá dejó en el camino algunos de sus sueños por sacar adelante a su familia.
Todo esto me viene a la mente cuando veo la nostalgia con la que se ha despedido de su "Kenny" Serracín. Es como si una parte de él se hubiera ido para siempre. Allá donde se van los recuerdos. Allá donde van las pelotas sacadas de cuadrangular que nadie encuentra.
Con todo y eso siento que papá ha sido muy afortunado, porque pudo vivir intensamente su pasión deportiva. Sé cómo desafió su origen sencillo para hacerse un lugar entre las leyendas de la pelota chica de este país. Me provoca un suspiro de …

Suegras: ¿Aliadas o Rivales?

Publicado en el Suplemento Ellas del Diario La Prensa, Especial del Día de la Madre,
Miércoles 18 de noviembre de 2015

¿Se acuerdan de Jennifer López y Jane Fonda en la película "Monster-in-Law"? Lamentablemente, ése es el estereotipo de la suegra, quien por los motivos que sea ha ganado una mala fama sólo comparable a las de las brujas de los cuentos. La relación cordial entre suegras y nueras es uno de los grandes misterios de la naturaleza. De hecho, a mí me parece totalmente antinatural y materia de ciencia ficción. Son dos amores diferentes pero muy grandes tratando de coexistir en el tiempo.
Lo que pensé iba a ser un artículo complicado, se ha vuelto un tema del que todo el mundo tiene mucho que hablar, pero no se atreve. O al menos no con nombre propio. Y es que en esta ocasión, me refiero a la delicada relación que existe entre una madre y la mujer con la que su hijo se va a ir para siempre. O la de una esposa, con quien hizo de su marido, el hombre d…

Feminismo: ¿De qué hablamos?

Publicado en el Suplemento Ellas del Diario La Prensa, el viernes 21 de agosto de 2015

Imagina por un momento que tus cosas no son tuyas. Que no puedes educarte donde quieras ni aspirar a ser lo que sueñas. Que no puedes votar y que tu padre o tu marido deciden cómo usarás tus bienes. Aun siendo parte de la mitad de la población mundial, tus oportunidades políticas, sociales, profesionales y familiares están dictadas por la otra mitad. Imagina que te tratan como si tu cerebro no existiera. Que hablan de ti, pero no contigo. Imagina que tu valor lo determina únicamente tu condición fisiológica para tener hijos. Imagina que eres un ser transparente. Ahora deja de imaginar y entiende que ésa era la situación de la mujer occidental hasta finales del siglo pasado y que aún sigue siendo la realidad de millones de mujeres en diferentes culturas alrededor del mundo. La palabra “feminismo” como la conocemos hoy nos puede sonar arrogante e injusta hacia la otra mitad de la humanidad. Nos puede rec…