viernes, 21 de septiembre de 2007

A través del tormento

(Francisco Clarck, fragmento)
CAPÍTULO III
MI CUERPO. —CONDICIONES ESPANTOSAS
Soy un cadáver viviente. Quizá mi caso se admita en comparación con las torturas espantosas del Dante o con los suplicios de las leyendas mitológicas griegas.
En efecto, salvo un pequeñísimo movimiento en los hombros, mi cuerpo inmóvil tiene la rigidez sepulcral de los esqueletos, de modo que no puedo encoger ni extender ninguna de mis extremidades ni otra persona puede hacerme tal operación, debido a que mi cuerpo se halla tieso por la anquilosis total e irreductible de mis articulaciones.
La enfermedad primero me soldó las articulaciones de las caderas, luego la de ambas rodillas, siguiendo después alternativamente las de los tobillos, tarsos, hombros, codos, muñecas y dedos de las manos, las cuales, igualmente que los pies, me han quedado con desfiguraciones excéntricas. La columna vertebral hubo de pasar por la salvaje prueba, ocasionándome horas y días de indescriptibles agonías, hasta quedar toda ella anquilosada, desde las vértebras lumbares hasta las cervicales, por cuyo motivo no lograré incorporarme jamás y no puedo volver la cara a los lados. Mis pobres mandíbulas no pudieron escaparse y, tras prolongado padecer, quedaron anquilosadas, hallándose la dentadura de la mandíbula superior detrás de la dentadura de la quijada, que se ha encogido hacia atrás como en las calaveras.

Belleza

"If you foolishly ignore beauty, you'll soon find yourself without it. Your life will be impoverished. But if you wisely invest in beauty, it will remain with you all the days of your life."
Frank Lloyd Wright

miércoles, 19 de septiembre de 2007

De viaje

Ni otoño, ni primavera.
Desnuda de intentos
renuncia a su estilo
ha muerto una idea.

Discuten, se gritan, sueñan
de geometría y misterios
ya no le queda más
que acariciar sus huellas.

De botellas vacías
y de cafés mal hechos
tuvo mejores vidas
bajo peores techos.


La piel húmeda, fría
pies pequeños, lágrimas rosa
castigo seguro
llueven las primeras gotas.

Ajena a cada paisaje
llanuras desesperantes
soledades y pecados
ocultos en su equipaje.

viernes, 14 de septiembre de 2007

viernes, 7 de septiembre de 2007

Primera nevada (Soledades 2)

La primera nevada siempre trae consigo ilusión. Y esa ilusión vale la pena aunque luego vengan los charcos de hielo sucio, los resbalones, las caídas y el rastro botas mojadas a través del piso limpio. Una prisión de escarcha que la separaba de la primavera. Noches largas que se comían al sol temprano. Duma Hatki ve la nieve por primera vez y le corren lágrimas por las mejillas. Es tan triste ver algo hermoso sin tener con quien compartirlo.
© 2007, Klenya M. Morales.

martes, 4 de septiembre de 2007

GOETHE

A man can stand anything except a succession of ordinary days.
Johann Wolfgang von Goethe (1749 - 1832)
Verso Robado

Estoy triste

pero sé que sólo así

se está más cerca de la vida

Gustavo Batista Cedeño
Si me fuera posible vivir...

Crónicas estrogenadas. Primera Crónica. Volver a empezar

Colección de Cuentos, ganadora del Primer Lugar Concurso Nacional del IPEL, Panamá Volver a empezar Despertarse a las cuatro de la m...