viernes, 29 de noviembre de 2013

Triscaidecafobia


No crean que este término significa fobia a mi columna. Así se le denomina al temor supersticioso que le tenemos ciertas personas al número 13. Cuando comenzó el 2013, pensé que iba a ser un año muy fuerte. No me equivoqué.  Empecé a escribir la columna llena de motivos y de ganas de contarles sobre un año que pensé que iba a ser un desastre, que de hecho lo fue porque perdí a mi amado abuelito, y que al final se ha convertido en una bendición. Pero a medio camino me di cuenta que era simplemente otro año más y que a ustedes no les iba a interesar para nada leer sobre mi vida. 
Así que decidí hacer algo un poco más ambicioso con este espacio. Espero que me sigan el ritmo.
En Bélgica si no es que ya lo hicieron, están a minutos de aprobar la eutanasia infantil,  una reforma normativa que, de salir adelante, permitirá a los niños y adolescentes solicitar el suicidio médicamente asistido si padecen una enfermedad terminal incurable.
Mientras hace un par de semanas esperaba en la fila del supermercado, leía en la revista Time --que no iba a comprar-- sobre lo avanzado de la sociedad Sueca, que prácticamente ha suprimido el uso de los artículos femeninos y masculinos para referirse a las personas a nivel individual. Han instaurado un estilo de educación prácticamente asexual, la cual no dudo comenzará a ser expandida y globalizada hacia el resto del planeta. Al fin y al cabo, ellos son el primer mundo.
La ONU por su lado, intenta ayudar a países como Bolivia a facilitar el aborto en casos especiales. Si todos los países desarrollados le dan el derecho a la mujer de interrumpir su embarazo por inconveniente, ¿quiénes son los latinoamericanos subdesarrollados y primitivos para hacer retroceder a las sociedades de los derechos que tanto les ha costado conquistar?
No creo que el mundo esté peor que hace 50 años. No creo que ahora estemos peor que cuando los romanos tiraban a los cristianos a los leones. Muchas veces me he encontrado a mí misma viendo "Mil maneras de morir" y hasta riéndome de las situaciones estúpidas en las que la gente pierde la vida. Y entonces me doy cuenta de lo patética que soy al reírme de un programa que denigra el valor de la vida humana. Pienso en que si hubiera un "Mil maneras de morir" versión mascotas, ya alguien habría mandado a quemar en la hoguera a los productores por maltrato animal.  Pero eso está bien, porque muchos animales son más fieles que los seres humanos ¿No?
Soy abogada de profesión. Conozco la ley. Sé cómo funciona el sistema. Entiendo el derecho a la libertad y los derechos humanos. Vivo en un mundo del que no puedo sustraerme, aunque a veces quisiera fugarme a otra dimensión. Los tres casos que les acabo de contar me parecen particularmente aberrantes. Son la ausencia total del amor. Son lo opuesto a la misericordia. Son la gran declaración de cobardía de los tiempos que me han tocado vivir.
Pero esa es mi opinión. No creo que haya ninguna ley capaz de mover el corazón del hombre ni de hacerlo mejor ni peor. Lo único que puede vencer al lado oscuro de la humanidad es el amor. Pero no el amor romántico de las películas. Sino el amor de aceptar la historia que te ha tocado, al otro tal y como es y tratar de vivir vidas decentes, dignas y valiosas.
Imaginen un mundo en el que todo el que quiere aborte a un bebé inconveniente. En el que los a los niños enfermos o con discapacidades se les mate por las razones que sea. Un mundo en el que sentirte como hombre o como mujer porque así naciste, sea una ofensa pública. Un mundo en el que llevar un crucifijo al cuello será un crimen. ¡Bienvenido a la Edad Media! ¡Que las probabilidades estén siempre a tu favor!

Los dejo con otra frase de película:
 "El mejor truco del Diablo, fue convencer al mundo de que no existía"
 Los sospechosos de siempre.

Papás llenos de opiniones

Publicado en el Suplemento Ellas, Especial día del Padre, 2013.

Cada uno tiene sus motivaciones personales. Son diferentísimos entre sí. Pero tienen un par de cosas en común: son microblogueros, son padres de familia y aceptaron encantados hablar de este nuevo hábito social y cómo encaja en sus vidas. Son papás tuiteros.
Carlos Retally  (@elrets)
Bio: 3.38 marathon, 111Km ultramarathon, 5:39 IM 70.3 Still workin´on being a good dad/husband/person.
Aunque a veces sus tuits parecen estar en clave (la terminología de los corredores puede ser un poco excluyente), “Carlitos” es un entusiasta del Twitter como medio informativo y para hacer del mundo un lugar un poco mejor. Es gastroenterólogo de profesión, apasionado por su familia y defensor de sus principios. Papá de Valeria (12) y Natalia (10).
Pros y contras de Twitter.
Sólo 140 caracteres.  Pro y contra allí mismo.
Temas favoritos
Trailrunning, urbanismo y medio ambiente.
¿Tu hashtag favorito?
#EVTR –El Valle Trail Race
¿Te han bloqueado?  ¿Has bloqueado a alguien?
Ni idea. No he bloqueado a nadie. Lo intenté pero no funcionó.
¿Cuál es el tema del que "Si te buscan, te encuentran."
Los "ateos" que insultan.
¿Te has robado algún tuit? ¿Te lo han robado a ti?
No creo que me hayan robado un tuit nunca, pero yo sí que lo he hecho.  Hice un RT pero como no cabía, "edité" al dueño.
Momento incómodo en Twitter
Cuando en una interacción entre conocidos míos que no se conocen entre sí y se ponen impertinentes uno contra el otro.
Twitter: ¿cómo y cuándo?
Tuiteo desde el celular 90% del tiempo. Tuiteo en cualquier momento, menos en los elevadores. Cuando estoy en familia, trato de no usar el celular. No me han llamado la atención por hacerlo a destiempo, sino por pasarme de "intenso" con algún tema: running o religión.
Tu familia y el Twitter.
¿Ajá? No issues. Mi hija Valeria MATA por tener su propia cuenta de Twitter.  Pero aún no la dejo.
¿Has tenido tuitdramas?
Sip. Dos personas me han reclamado por darle unfollow. A ambas las sigo nuevamente, pero uno de los dos está "on thin ice".
Te preocupas por la influencia que puedas ejercer sobre tus seguidores?
No sólo en Twitter.  Me gusta vivir de tal manera que lo que reflejo sea una influencia positiva. No quiero TANTO pleque pleque el día del juicio universal.
¿Qué crees que venga después de Twitter?
Wow, ni idea. Ya estamos demasiado conectados para mi gusto. Me temo que el asunto sólo va a empeorar.
¿Hay diferencias entre @elrets y el Dr. Rettally?
Pocas.  Pero entiendo que ser doctor requiere cierta seriedad y formalidad, que definitivamente no tiene @elrets.
Tema que no tocarías en Twitter
Diferencias personales o sexualidad.
¿Te gustaría que tus hijas te siguieran?
Me encantaría.  Pero creo que aún son muy pequeñas para andar en redes sociales.
¿De qué tuit te has arrepentido?
Una vez intenté interactuar abiertamente con alguien muy "new age". Luego de dos intercambios guindé los guantes pues el nivel iba estrepitosamente en descenso.
Tres cuentas indispensables
@andrescarras @iRunFar @ProfTimNoakes
¿A quién te da pereza seguir?
La farándula, en especial la panameña. Zzzzzz.


Erasmo Abrahams (@Nanopty)
Bio: Adicto a todas las cosas BUENAS de la vida. Enemigo de la mediocridad y la envidia. Practicante del sarcasmo.
Si eres tuitero panameño, sin importar tu edad, te puedo asegurar que tu timeline de Twitter, no está completa si no incluye a @Nanopty. Sus tuits llenos de humor y naturalidad le han valido cientos de followers. Su oficina está llena de fotos de sus hijos y su esposa, Ana Lorena.
Para Erasmo, el Twitter es una válvula de escape y manejo de stress. Casi podría decirse que es una prescripción médica. “No me gusta la confrontación. Exploto muy de vez en cuando. Pero con Twitter el alivio de presiones es inmediato. No me detengo frente a la pantalla a ver que tuiteo, sino que tuiteo lo que siento en el momento y ya. El Nano del Twitter dice las cosas que yo no diría. Es como un personaje. En la vida real no soy tan hablantín como en mi cuenta”. Su momento favorito para tuitear generalmente en la noche, después de Debate Abierto.
¿Cómo te iniciaste en Twitter?
Tengo una amiga adicta al Twitter. Era insoportable verla tecleando en su celular en todo momento. Ella me abrió mi cuenta, y después de pasar por el “Ciclo del Twitter” aprendí, y lo demás es historia.
¿Qué escuchas en el tranque?
Pitadera, ruido y música. Pero en realidad me la paso leyendo tuits.
¿Tu hashtag favorito?
#HT favorito: El #sae (¿Sabes?; abreviado y panameñizado) definitivamente es mi punchline. No soy de usar hashtags, así que también me gusta #NoAlHashtag.
¿Cuál es el tuit que más te han retuiteado?
““Miss Venezuela perdió su corona, por no tomar el curso de Open English. #TheBookIsOnTheTable The book is on the table table.”  Este tuit recibió 462 retuits.
¿De qué nunca comentarías en Twitter?
Nunca me haría algún chiste sobre una discapacidad.
¿Has tratado de dejar el Twitter?
Sin dudarlo ni un instante responde: “Nunca se me ha ocurrido. A veces he dejado de tuitear tanto, pero no quiero dejarlo.” Erasmo confiesa que no puede dejar de opinar de política, pero ambos hemos acordado que ese no será el tema focal de la entrevista. También acepta que se ha visto envuelto en tuitdramas “Una vez me malinterpretaron un tuit, pero gracias a Dios la persona entendió que no era una ofensa.”
¿Te has robado algún tuit? ¿Te lo han robado a ti?
“Me inspiro de montones de tuits para hacer los míos, pero copy paste, jamás. A mí sí me han robado tuits, y hasta una caricatura hicieron de un tuit mío”.
Sus hijos Fernando Alberto (12) y Amanda (2) no tienen cuentas. Su hijo mayor, Erasmo Antonio (14), se “robó” su nombre para su cuenta de Twitter, pero no es un tuitero activo, así que Erasmo padre tuvo que inventarse un nick tuitero nuevo.  Por el momento @Nanopty, no puede decir que sus hijos lo siguen o que les den pena sus ocurrencias y intensa vida tuitera.

Juan Amado (@JuanJAmado)
Bio: Ingeniería, música, poesía, arquitectura, soldadura, inspección no destructiva, control de calidad.
Juan es idealista y cómico en sus tuits. No se considera un modelo, pero tiene cierto sentido de “responsabilidad social tuitera”.
¿Qué es Twitter para ti?
Twitter es como que tú te pares a hablar en medio de la calle adentro de una cajeta. Habrá quien se para a oírte y quien no. No entiendo el candadito en Twitter. Si no quieres que te lean, no tuitees.
¿Cuál fue tu tuit que más popular?
Uno de los más  retuiteados fue uno reciente.  “Sigo con mi tema de impulsar un proyecto de ley para incentivar la resforestación de los lotes urbanos en desuso. ¿Quién se apunta?”
Tema que nunca comentarías en Twitter
Trato de evitar calificar a la gente. No aporta nada. Igual trato de alejarme de la gente que constantemente califica a otros. Básicamente hablo de cualquier cosa. Evito la vulgaridad. El diccionario es amplio para expresarnos sin ser vulgares.
¿Te consideras famoso en el Timeline?
No. –contesta categóricamente y ni lo piensa. “Pienso que ser famoso en Twitter es como “ser millonario en Monopolio”, dice citando un popular tuit. Sin embargo sí creo que hay una responsabilidad con lo que escribimos, así tengamos un solo follower, pues de cierta forma estás inspirando o afectando, o ayudando a formar la opinión de otro.
¿Qué usas para tuitear?
90% mi  Macbook Pro, un poquito el Ipad y un poquito la Blackberry. Me cuesta trabajo migrar de aparato a un aparato nuevo. Generalmente tuiteo temprano en la mañana—antes de las 7— y en la noche entre 8 y 10. Muchas veces tuiteo desde el tranque.
¿Has tratado de dejar el Twitter?
No tengo intención de dejarlo. Me gusta poder comunicarme y valoro nutrirme de las opiniones de otros. Trato de que todos los tuits sirvan a algún propósito. Hacerte reír, hacerte pensar, hacerte corregir algo que no va bien. Una vez que opinas y recibes feedback de tus ideas, y adoptas esa actividad en tu vida, se ha convertido en algo que tiene un valor y un uso y me gustaría seguirlo practicando.
Tu familia y el Twitter.
Mi esposa Michele y mis tres hijos, Daniela (19),  Monique (15) y Juan José (13) tienen cuenta de Twitter, todos me siguen. En general, ya he ido aprendiendo cuáles son los temas que les dan pena. Soy el mismo papá dentro y fuera del Twitter. Mis hijos siguen algunas cuentas que no me gustan. Pero creo en la libertad de expresión y pienso que mi misión ha sido que ellos desarrollen criterio para discriminar lo bueno de lo malo.
¿Cuál es el tema sobre el que no puedes dejar de opinar?
Sobre el tema del ejemplo. La responsabilidad que tenemos sobre la influencia que ejercemos. Cuando veo que esa influencia está mal utilizada, tengo que tuitear sobre ello.
¿Has tenido tuitdramas?
Jaja. No quiero hacer drama de un drama. Una vez di un unfollow y la persona me preguntó que por qué lo había hecho.
¿Te has robado algún tuit? ¿Te lo han robado a ti?
Si me he “robado” alguno, ha sido sin intención. Trato de citar a mis fuentes. En el caso de mis tuits, siento que cuando la información sale, cualquiera puede hacer uso de ella. No me molesta que cualquiera quiera utilizar mis ideas como suyas. Más bien me parece halagador.
¿Te has arrepentido de algún tuit?
Creo que sí. Pero trato de arrepentirme antes de pulsar “Tweet”.
¿Cuál es el perfil clásico de tus followers?
Gente que no se ofende fácilmente. Necesitan tener un grado y una clase de sentido del humor. Hay gente que tiene un entendimiento muy literal de lo que uno escribe y hay que explicarles los tweets. A veces escribo el tweet y al final agrego  “Es un chiste”, o agrego “Jo-jó”.
¿Te han regañado por tuitear desmedidamente?
Mi mamá me regaña constantemente por estar tuiteando. Las mamás son así.

Freddie E. Tobar U. (@Skrying)
Bio: Tuitero profesional -  Rapeador- #TauroTuPapá – Todos juntos – Cambiando el mundo un tuit a la vez – Comediante frustrado.

Este papá tuitero tiene el trabajo de los sueños de cualquiera: le pagan por tuitear. Maneja cuentas de Twitter y no pocos le han dicho cuánto lo envidian. Le encanta tirar tuits provocativos sobre los temas que le interesan y sentarse a ver qué pasa. Es esposo de Maritza y papá de Daniela (5).

¿Por qué @Skrying?
Desde que era adolescente me gusta la banda Mudvayne. Mi canción favorita de ellos se llamaba así. Nunca supe qué significaba. Hoy sé que es el verbo que se usa para designar la adivinación por medio de cosas como vidrios, espejos, agua. Mi generación se acostumbró a usar un mismo Nick para todo. Yo fui fiel a mi username desde los tiempos de Mirc, ICQ, etc.

¿Te preocupas por la influencia que puedas ejercer sobre tus seguidores?
No me preocupo, pues mis followers conocen mi estilo. Yo soy básicamente relajo. Mi cuenta de Twitter personal es para relax. Cero autoayuda ni cosas inspiradoras. Pero a veces hay que ponerse serio. Siempre opinaré sobre fútbol.

¿Qué crees que venga después de Twitter?
Está difícil. No hay nada más sencillo que Twitter. ¿Qué más?  No se me ocurre nada.  Siempre habrá algo diferente. Mi primera computadora del 98 comparada con la que tengo hoy es una porquería. Ya veremos.
¿Te consideras un Tuitstar?
No. Eso no existe aquí en Panamá.  Existen los famosos con cuentas y gente que tuitea.
¿Has bloqueado a alguien? ¿Te han bloqueado a ti?
Yo no bloqueo a personas. Simplemente ignoro. Bloqueo las cuentas genéricas de spam. El presidente me bloqueó en algún momento, pero ya me desbloqueó. Déjame revisar… Sí, en efecto ya me desbloqueó. @Traficologo me tiene bloqueado, pero no sé por qué.
¿Quién es realmente Skrying?
Los de mi generación crecimos siendo nosotros mismos. Yo soy yo en todos los aspectos de mi vida y con  el Internet. No hay diferencias. Soy el mismo siempre.
¿Cuál es tu tuit más pegado?
“¿Qué es el fútbol? Esas ganas de llorar que tenemos todos ahorita.” Fue para el juego semifinal de la Copa de Oro 2011 que perdimos 1 a 0 contra Estados Unidos.
Tema que no tocarías en Twitter
No me da pena comentar de gobierno, ni de gente, ni de política, ni de oposición.  Pero debo afrontar las consecuencias de hacerlo. Hay una línea delgada entre tuitear tus cosas personales y tuitear lo que quieras. No recomiendo tuitear cosas íntimas.
¿Qué usas para tuitear?
Uso tweetdeck en mi laptop. Hootsuit y Bufferatt para trabajar mis cuentas. No soy tan geek. Uso una laptop Toshiba. Un Galaxy Note 2 y allí uso Plume para mi cuenta personal. Si manejas las varias cuentas, no las metas en la misma aplicación. Es el mejor consejo tuitero que puedo dar.
¿Qué cuenta política te habría gustado salvar?
La cuenta del presidente. No tengo duda. El problema con esa cuenta es no saber cómo decir las cosas que quiere decir. Todo lo que él ha dicho podría haberse dicho de otra manera. Creo que ya es un poco tarde para salvarla pues le queda poco tiempo en la presidencia. Hay que aprovechar cuentas presidenciales, que pueden servir para muchísimo más que para lo que él la usa.
“Trágame tierra de la vida” tuitera panameña.
Todo lo que tenga que ver con el presidente. Pacquiao #RespetaHP. Faltas ortográficas.
¿Cuándo tuiteas?
En mi cuenta personal me gusta tuitear durante los eventos políticos, las alfombras rojas, oscares, partidos fútbol. Depende de lo que esté sucediendo, es muy divertido porque hay mucha gente en el país o todo el mundo hablando del mismo tema. Eso es lo bonito del Twitter.
¿Te han regañado por exceso de tuiteadera?
En mi familia tenemos la regla no escrita de no usar los teléfonos en las comidas o reuniones. La gente que no me conoce cree que me la paso chateando, pues no saben que es mi trabajo. Entre amigos ponemos el celular en la mesa y el primero que lo agarra paga la siguiente ronda.
¿Te gustaría que tu hija Daniela te siguiera?
 En realidad ya es una experta en tecnología. Solo tiene que aprender a leer y a escribir bien. No veo nada de malo, pero no me explico qué haría una niña tan pequeña con una cuenta de Twitter. Hasta cuando yo considere, controlaré totalmente sus cuentas, por su seguridad. Luego podrá tener su privacidad. Daniela me va a poder seguir en Twitter. Cuando llegue el día veremos.
¿De qué tuit te has arrepentido?
De ninguno. Borro tuits cuando tienen un error muy grave o algo que no se entienda. No soy freak de la gramática y la ortografía.
Tres cuentas indispensables
@AnelGrimaldo: Porque tira tuits con mucha sabiduría. Inspiran en muchas situaciones de la vida.
@totobernal: Son tuits relajados. Se sale de la rutina y te mata de la risa. Son tuits para gente con criterio.
@Tecnomenia: Son pelaos panameños que generan información importante sobre tecnología.
¿Tienes gavilla generada por Twitter?
Por Twitter he contactado gente del pasado. Ha sido una herramienta para conocer nuevas personas. El que piensa que mis amigos son por Twitter y que soy un forever alone no sabe de lo que habla. Antes la gente se conocía en las discotecas, en la escuela, ahora existe el Twitter.
¿A quién te da pereza seguir?
Cuentas políticas, y ahora que vienen las elecciones menos.

Hasta aquí

Publicado en el Suplemento Ellas, de La Prensa, el 18 de octubre de 2013

texto: Klenya Morales de Bárcenas
Mujeres que decidieron terminar sus matrimonios. “Lo único más inimaginable que irme, era quedarme; lo único más imposible que quedarme, era irme”. Elizabeth Gilbert en ‘Comer, Rezar, Amar’.
Nadie se casa para divorciarse. Todo el que se casa, generalmente, espera que sea para siempre. Que realmente sea solo la muerte quien lo separe de su pareja. Pero las fuerzas sobrenaturales que mantienen a un matrimonio unido en las buenas y las malas son un misterio. Como dice la canción “Tú no decides el futuro cuando se trata de dos”.

Nadie puede juzgar los motivos que puede tener una mujer para tomar la decisión dolorosa de poner fin al cuento de hadas. Los demás opinan sobre la noticia de un divorcio, pero solamente los protagonistas conocen las situaciones insostenibles que los llevaron hasta allí.

Ante la pregunta de ¿cómo sabes que ya ha sido suficiente?, algunos profesionales en el tema de relaciones de pareja suelen tener respuestas muy grises. Mientras para otros la situación es blanco o negro. Los sacerdotes, psicólogos y terapeutas pueden llegar a aconsejar una separación en caso de que la integridad y la vida de la mujer o los hijos corra peligro, por los ya conocidos casos de violencia física, de los cuales hay tristes estadísticas en nuestra sociedad. Pero hay situaciones dolorosas que no entran en esta categoría, como cuentan mujeres (cuyos nombres han sido cambiados para no revelar su identidad) que aceptan mirar hacia atrás y compartir su experiencia.

El abordaje fue sencillo: ¿En qué momento tuviste esa certeza absoluta de que no había vuelta atrás y de que el divorcio era la única salida?

Sus historias no tienen que ver directamente con maltrato, violencia, infidelidad o engaño. Estas mujeres sufrieron las consecuencias de diversas decisiones que tomaron en sus vidas, y siguieron adelante luego del divorcio.


El matrimonio es mucho más que una fiesta. “Yo no me veía en un espejo envejeciendo con esa persona. Tarde descubrí que no teníamos los mismos planes de vida y que la ilusión del noviazgo obviamente se había quedado atrás en la lavandería con el traje de novias, después de la fiesta de la boda”, cuenta Valeria Andrea, de 37 años.

“Muchas veces lo pensé, sola, en mi apartamento de recién casada, sintiéndome miserable de estar con una persona que para nada me daba la seguridad que yo pensaba que debía recibir de un esposo. De mi esposo. Pero no encontraba la excusa perfecta para poder tomar la decisión final. Aproveché un ‘desliz’ de varón, una infidelidad, que en realidad no me dolió ni mucho, para poder tomar con todas las fuerzas de mi alma la decisión de ‘volar hacia mi libertad’. Y así fue… lo más divino del mundo, sentirse como libre de un castigo tomado por decisión propia. ¡Qué horror!”.

“Soy culpable por haber actuado con irresponsabilidad al momento de decir ‘Sí, acepto’, frente a Dios, al altar, a mis amigos, a mis familiares, y no hay excusa que valga, pero digamos que fue un espejismo de glamour, ilusión y diversión que cualquier chica de 22 años puede tener”.

Relaciones derrumbadas. “Cuando se ha dado todo y tu pareja no lo valora, cuando tu pareja se torna agresiva y te falta el respeto a diario, prácticamente no te respeta en lo absoluto. Cuando tus hijos dicen ‘mamá, no más’, ya que uno tiende a postergar la decisión de un divorcio por los hijos. También por ellos uno saca el valor”, recuerda con tristeza Coralia, de 40 años.

Para Fátima, de 38 años, la señal de alerta vino de la persona menos esperada. “Cuando tu propia suegra te dice: ‘La última venda de los ojos te la quito yo, eres mucho para mi hijo y no te valoró como mujer”, cuenta.


La conexión acaba. “Te das cuenta cuando descubres que sientes indiferencia, cuando sientes el deseo de estar sin él, te das cuenta cuando no hay temas de conversación, camaradería, cuando se acaba la complicidad, cuando no hay admiración, cuando no hay respeto, cuando no sientes empatía. Y lo más importante, o al menos lo fue para mí, cuando se acaba el morbo, el apetito.

Cuando esa chispa se va, ¡qué problema mi hermana! Cuando ya no sientes ni deseo de hacer el amor y ni el deseo sexual. Hoy lo respeto y lo quiero por ser el papá de mi hija, pero después de allí, nada más”, sustenta Carmen, de 45 años, sobre la crisis de intimidad que vivió antes de tomar la decisión de separarse.

Se abren otras puertas. Leticia tiene 52 años y aún cree en el matrimonio. De hecho, está felizmente casada por tercera vez. “Ya dimos oportunidades, dialogamos, pasamos por sacerdotes, psicólogos, psiquiatras, consejeros, etc. Cuando este punto llega estamos sumamente ansiosas y deseosas de sentir paz en nuestro corazón, en nuestro interior, en nuestra mente, en nuestro hogar”.

“Ya sentimos que lo dimos e hicimos todo, y no resultó. Todas sabemos que en un divorcio hay responsabilidad de ambas partes. El tiempo se encarga de todo y de demostrarte cuándo llega la gotita que te derrama el vaso”.

“He sufrido dos divorcios y me supe levantar y seguir adelante con una actitud mental siempre positiva, y a pesar de haber sufrido tanto, te puedo decir que los superé y ahora estoy felizmente casada”.


Hundida en la mentira. “Me casé de 23 años. El matrimonio duró 8 años. Tuvimos un hijo precioso. Un día sus papás me llamaron para decirme que después de 8 meses de decir que tenía un trabajo, realmente no estaba trabajando. Dije ‘no puedo más”, cuenta Denisse, de 38 años. “Se me fue la mano en amitriptilina; no me podía levantar de la cama. Él se fue. No pude más con sus mentiras. No supe leer las claves durante el noviazgo. Nunca debí casarme. Estuve en tratamiento psiquiátrico con fobias que no me dejaban dormir. Le temía a las tormentas, a la lluvia. Nos endeudamos, pues él se gastaba dinero que no teníamos. Le debíamos a todos los vecinos. Todos los días me llamaban a mi trabajo para cobrarme los lujos que él se daba. Viajes. Relojes. Ropa.

Empeñó todas mis prendas. Hasta los anillos de matrimonio. Afortunadamente, nunca nos casamos por la Iglesia. Después del divorcio me demoré 4 años en deshacerme de las deudas que me dejó. Mi crédito sigue arruinado pues las referencias subsisten por mucho tiempo. No puedo comprar una casa. No podía abrir cuentas bancarias. No miré atrás. No lloré más”.

Cualquier divorcio es un fracaso y el final más triste para un proyecto de amor. Lo realmente importante es tener la paz de que fue el último recurso luego de que se agotaron, con valentía, todas las opciones.

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