miércoles, 23 de julio de 2008

¡Y quién sabe si para un tiempo como éste has llegado al reino!"
-Mardoqueo

Ester 4, 14b

martes, 15 de julio de 2008

AY AMOR

AY AMOR , que despierta a las piedras, Ay de aquel que no te sienta alrededor. Ay amor, que nos abres las puertas, Ay amor, tan necesario como el Sol. Cuando llamas estoy, A la hora que tú digas voy... Tantas veces nos quitas la pena, Como tantas es amargo tu sabor. Ay amor, del jardín yerbabuena, Como espina puede ser el desamor. Cuando llamas estoy, A la hora que tú digas voy... Ay amor, que despierta a las piedras, Ay amor, que derriba fronteras... Si fueras posible de amarrar, Tenerte siempre cerca, Poderte controlar. Saber cada paso que das, Si sales o si entras, si vienes o si vas, Tus narices a enseñar... ¡ Ay amor, como inmenso es el mar...! Es amor, quien altera las venas, Como inventa las mareas o la flor. Ay amor, que nos tienes en vela, Y a quien duerme se le para hasta el reloj. Cuando llamas estoy, A la hora que tú digas voy... Ay amor, como polvo de estrellas, Ay amor, que derriba fronteras... Si fueras posible de amarrar, Tenerte siempre cerca, Poderte controlar, Saber cada paso que das, Si sales o si entras, si vienes o si vas, Tus narices a enseñar... ¡ Ay amor, como inmenso es el mar...! Ay amor, que derriba fronteras, Ay amor, que despierta a las piedras.

Víctor Manuel

jueves, 10 de julio de 2008

Error perfecto

Lo nuestro fue un capítulo infinito
y una puesta de sol interminable
y un camino de hormigas pequeñitas
y tus manos en lugares innombrables

Burbuja en reposo, arco bajo,
dulce espera en la tiniebla
Ven a estarme despacio y para siempre
no eres rocío, ni lluvia, ni aguacero

Lo nuestro fue un salmo sin estrofas
y un saber que mis párpados cubrían
las lágrimas que nunca derramaste
tus flores de naranjo, mis colinas

Error perfecto, luz de luna nueva
miedo sereno en espera de lo viejo
Ven a serme como tu quieres que sea
Ya no temo a morir entre tus besos

Mi primer nombre

Mi primer nombre era el suyo
hecho de sus ojos tristes y de sus derrotas
Luego me llamé, en su pecho
como quien espera una tarde sin final
Siempre me dijeron niña
me importó un segundo y me acababa
Leve y alta
como la última ola
de una marea que ya no crece
olvidada por la luna.

Klenya M. Morales
10 julio, 2008

Storia

"Mi primera publicación fue un poema que le metí en el bolsillo a mi papá cuando tenía 7 años. Se llamaba "La Sirenita" y la posdata era ,¿Papi, me lo publicas? Papá hizo mi sueño realidad, en la Estrella de Panamá.
Desde que lo recuerdo soñé con escribir un libro.

Klenya

Estos son los días ...

Ni ayer, ni mañana. Ni hace años.
Estos son los días.
Los días en que no decimos adiós.
Los días en que cuento tus pasos,
días en que paseo mis manos por tu cuerpo
no quiero otro momento.
Días en que mis sueños se hacen realidad
y lo tengo todo
noches en las que siento tu olor a estrellas
tiempo en el que no hay tiempo
tiempo en el que te quedas
en los que ahogo mi piel bajo tu aliento
días en los que no te extraño.
Estos son los días que me das
Son los días que yo quiero
Para morirme en un domingo sin comienzo
para llegar juntos
y regalarte el cielo.
Estos son mis días contigo, cuando no eres ajeno
Cuando ya no te pierdo
Cuando sé que estás allí
Cuando ya no te invento
y el corazón no quiere salir corriendo
y el aire alcanza para nuestro abrazo
y te quedas y estás.
No quiero otro momento.

Klenya M. Morales, 9 de enero, 2008

Recordando a Ocho.

Mientras fui estudiante del Colegio Marista San Vicente de Paúl (hoy sólo un recuerdo) me tocó ver el cambio de status quo de mi país. Los panameños pasamos de un sistema al que yo crecí acostumbrada. Nuevos presidentes de poca duración. Persecuciones. Protestas en la capital. Inestabilidad. Crisis. Militares por todas partes y con poderes que a mí me parecían normales. Nunca había conocido que fuera de otra manera. Pero después de diciembre de 1989 las cosas cambiaron y hasta la fecha siguen cambiando. Hoy no me asiste el tema de la política de todos modos. Para eso hay gente más autorizada.
No sé por qué se me ocurrió que esta columna se la debía dedicar a la primera persona que me dió la oportunidad de pensar que yo podía participar en la elaboración de una revista. Fue esa misma persona que le dió un golpe de estado al Club de Padres de Familia y nos puso a los estudiantes a trabajar de verdad. Hoy puedo asegurar, sin lugar a dudas, que durante mi secundaria trabajé más de lo que jamás he trabajado después de mi graduación de bachillerato. Les estoy hablando del Hermano José Antonio Ochotorena. Tolerado por muchos, juzgado por otros tantos. Hoy confieso que es una de las personas que más influyeron en mi percepción de la vida y del papel del individuo en su comunidad.
La verdad no es mucha la información personal del Hermano Ocho (se nos complicaba un poco tan largo apellido) como le decíamos, sin ningún tipo de maldad. Lo recuerdo como un tipo listo, amante del deporte, (era arquero de fútbol y ciclista practicante). Pero por sobre todo era un tipo dispuesto a hacerte llegar a tus límites de capacidad y fiel creyente de las fuerzas psicológicas del individuo. Parecía que con solo mirarte podía calcular tu peso en dólares, y en su defecto te probaba y no te permitía dar menos de lo que podías dar. Lamento no recordar con precisión muchas de sus ocurrencias y anécdotas. Recuerdo que a veces lo veía como un dictador que no sabía de razones. No entendía el significado de la frase "no se puede".
De su mano, en el Gobierno Estudiantil, previo debate, votación y conteo democrático de los votos, desarrollamos proyectos de amplio espectro en la comunidad davideña, como la famosa Caminata Marista, la Copa Marista, la Semana Cultural, la Semana de los Idiomas y la Semana Marista. La Revista Maristas. El Concurso Champagnat. Él quería que conociéramos en una mini-polis la democracia que nuestros mayores nos negaban o no podían brindarnos porque no contaban con armas que apoyaran la razón.
Nos obligó a desarrollar obras de teatro por nivel y logró que cada salón reclutara a un conjunto típico. Su consigna era que nadie se quedara por fuera. Y nadie se quedaba por fuera. Construyó un teatro de ley en el subutilizado Jorón del colegio.
Concursos de arreglos florales, murales, canción inédita, proyectos científicos. Pobres de nuestras madres, pues lamentablemente aunque trabajaramos mucho, no generábamos ni un mísero centavo. Pero para todo había. Y la actividad económica en la ciudad se notaba. Nuevos nichos de mercado se creaban de acuerdo a la época. Era para volverse loco, pero todo salía bien, y la satisfacción de las metas alcanzadas, no tenía precio.
Para Ocho, no existía tal cosa como la hora panameña, y nos lo hizo experimentar en carne propia muchas veces. Hasta las graduaciones empezaban si el primer puesto no había llegado.
Creo que no lo he vuelto a ver desde que salí del colegio. Pero sé que donde esté alguien está sufriendo de su férrea filosofía de no dejar nada en el tintero, de no ser ni dar menos de lo que podemos. Y aunque no siempre estuvimos en el mismo bando, hoy puedo decirle que valió la pena haber cursado todo el bachillerato bajo su dirección, Hermano José Antonio.

Junio, 2007

19 de enero

Huérfana de ti
sola
Hecha de recuerdos, tardes de verano
y suspiros.

Sin bolsillos
sola
Parte de la nada, átomo de todo
siempre arena.

Errante y sorda
sola
Mujer de miedos y motivos
en el tiempo.

Muerta por vivir
sola
Sobra de las ganas, pensamientos negros
y caminos.

Klenya M. Morales
10-7-2008

Cita citable

Si te perdiste el amanecer que hice para ti hoy, no importa. Te haré otro mañana.
Dios

miércoles, 9 de julio de 2008

El mundo, en movimiento perpetuo

"Dios todavía no ha creado el mundo; sólo está imaginándolo, como entre sueños. Por eso el mundo es perfecto, pero confuso"
A. Monterroso.

Juegos

Juego a que sonríes:
estoy hecha de silencio, si me vuelves a mirar
con esos ojos tuyos, míos y nuestros
nuestra piel, mi espejo
Juego a que me sueñas:
eres más de Dios que mío, pudiste ser tantas cosas
fluyo por tu cuerpo sin palabras
eterno y frágil
Juego a que me recuerdas:
eres lo que él y yo fuimos, lo que queda de nosotros
No eres mío pero te tengo
hasta que quieras.
Juego a que me esperas:
Razón de razones, amor cierto, tridimensional
nuestros labios, nuestras mentes
en blanco y negro
cuando ya te amaba

Klenya 8 de julio de 2008

Crónicas estrogenadas. Primera Crónica. Volver a empezar

Colección de Cuentos, ganadora del Primer Lugar Concurso Nacional del IPEL, Panamá Volver a empezar Despertarse a las cuatro de la m...