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La espiral del odio.


Orlando miraba un capítulo de Midori no hibi en la televisión, con un tazón azul entre las manos, lleno de palomitas de maíz Butter Lovers. Perfección. Y en eso empezó a llover. Había bajado el volumen para no molestar a Gema en caso de que estuviera durmiendo o quizás quería disfrutar de un momento solo, después de aquel día para el olvido. Gema puso esa cara que Orlando ya conocía. Esa cara de que iba a dejar caer uno de sus comentarios llenos de veneno sobre algo o sobre alguien. Se le revolvía el estómago al oírla hablar así, al punto que su simple gesto le hacía comenzar a sentir esa náusea.
Su monólogo era tóxico y asfixiado. La mala fe se le notaba en la cara. Cualquiera podía ver que su intención era la de herir con cada declinación de su voz. Sus ojos brillaban con lo siniestro de un alma vacía. Se veía herida y él supo que los próximos instantes no los olvidaría con facilidad.
Y de su lengua fluye el discurso y mientras ella se desintoxica de sus quejas, él siente que se asfixia con la ponzoña. Es esa la mujer con la que quiere pasar el resto de su vida. Pues es esa o cualquiera, si es que le interesa tener a una mujer a su lado. Sobre sus amigos, sobre su madre, sobre quien sea. ¿Cómo se las arregla para pensar que todo es en su contra? Que hay una conspiración sideral para su infortunio. De seguro lloraría lágrimas de amargura si supiera la poca energía que gastan los demás en pensar en ella. Si supiera que no es tan importante.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Sin duda alguna, los cuentos crean una visión de nuevo mundo distinto. La mente nos permite crear esas vivencias que en nuestro mundo es dificil de lograrse. La inspiración procede de un talento, talento del cual no todos podemos poseer.
Pero como seres humanos los experimentamos. El escritor con su habilidad lo plasma en un escrito, pero las personas viven o siente de cierto modo dichas experiencias. Es emocionante contar con escritoras como usted, ya que nos regalan ese pensamiento y el arte de la escritura. Dios bendiga ese talento! (anonima07)

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