Rumores


Hay un dicho que en inglés dice: “When in Rome, do as the Romans do”. Lo cual básicamente significa, que cuando estés en una tierra extraña, debes seguir las costumbres de aquellos que la habitan.
Escuché por allí el rumor de que los extranjeros residentes en Boquete se encuentran cabildeando la propuesta de ¿comprar el terreno de la Feria de Boquete?, con la finalidad de dar fin de una vez por todas al escándalo producido por los bailes y eventos que allí se realizan durante la segunda semana de enero. Espero que sólo sea un rumor.
Hace poco, me prestaron un libro llamado Destrucción Creativa, o algo por el estilo. En el mismo se relataba la historia de la historia de nunca acabar en la que las culturas más poderosas neutralizan a las más pequeñas para dar origen a nuevas culturas integradas por elementos de todos. ¿De eso se trata la globalización, no? Interesante. Ya me imagino a la gente de Pamplona, cancelando su mundialmente famoso Festival en dónde los hombres del pueblo arriesgan sus vidas corriendo frente a una manada de toros enfurecidos. Ya me imagino a los brazileños cancelando sus legendarios carnavales llenos de fuegos de artificio, plumas y murga. ¡Qué les parece que canceláramos los Mundiales de Fútbol en atención a la Liga de Mujeres Desatendidas! Ni qué decir de los millares de neoyorquinos que se dan cita contra vientos y mareas en Times Square cada 31 de diciembre a despedir al Año Viejo. Tendrían que celebrar en sus casitas, solos con su soledad.
Viví unos veintitantos años de mi vida escuchando el estruendo de la Feria Internacional de David a unas siete cuadras de mi casa, ¿y saben una cosa? Siempre que me pareció demasiado, pensé que ese era mi hogar. Que las calles y las casas y el verano no sería lo mismo si no había feria. Me la aguanté. De las múltiples razones por las cuales mi Panamá es un hermoso lugar para vivir, la alegría de nuestra gente el sabor de nuestra fiesta, nuestros miles de días feriados, nuestra bulla y nuestro ingenio para hacer de cada cosa una excusa para celebrar (así sea un empate en el futbol). Esas cosas son de las que más extraño cuando estoy lejos.
Hermanos boqueteños: creo de que es tiempo ya de que alguien diga lo que piensa y de que los que tienen poder de decisión velen por las cosas que aún nos quedan. La fuerza de la razón podrá decir que una simple celebración pueblerina debe darle paso al progreso. La gente que ha decidido dejar la vida que conocen atrás en busca de un lugar en donde sus dólares y su retiro les rindan más, si bien han cambiado nuestro entorno en modos muy positivos, también deben adaptarse al cambio de que ya no están “in Kansas anymore” como diría Dorothy al encontrarse con su perro Toto en el Reino de Oz.
Si nos quitan nuestra feria, será un precedente de la decadencia de un pedacito de Chiriquí. Y los culpales no serán los inmigrantes. Seremos los que vendemos a diestra y siniestra nuestras tierras.
El hogar es donde está el corazón, dice otro famoso dicho muy utilizado en inglés. Si dejamos que nuestro corazón se convierta en un lujoso bypass hecho de oro e incrustado de piedras preciosas y a prueba de ruidos, quizás latirá por más tiempo, pero con latidos mecánicos que nadie escuchará.

Comentarios

Entradas populares